Por MARIA PATRICIA BONELL
Coordinadora Académica Ciclos Inicial y 1

Las deficiencias de micronutrientes son un problema importante en todo el mundo pero presentan su mayor impacto en los países en vías de desarrollo. Las más comunes que tienen significancia desde el punto de vista de salud pública son las deficiencias de hierro y vitamina A.
La deficiencia de hierro es debida principalmente a una ingesta que no suple las necesidades de los individuos y conduce en primer lugar a una disminución de las reservas de este mineral, seguida por una reducción de la eritropoyesis lo que genera un descenso de las concentraciones de hemoglobina (anemia) y la reducción del transporte de oxígeno a las células.
La deficiencia de hierro -aún en ausencia de anemia- se asocia en los niños, niñas y adolescentes con una disminución de la velocidad de crecimiento, alteraciones del comportamiento, reducción de la capacidad de ejercicio y de la actividad física, aumento de la susceptibilidad a las infecciones, déficit en la atención y algún grado de trastorno de la percepción, lo que redunda en un menor rendimiento escolar.
Una carencia de vitamina A tiene un efecto insidioso, disminuye la inmunidad, agravando en particular las infecciones pulmonares.
Por otra parte, esta carencia también provoca un deterioro de la calidad de la córnea, lo que da lugar a enfermedades oculares. La suplementación con vitamina A, además de prevenir los anteriores efectos, contribuye a que el peligro de mortalidad a causa del sarampión se reduzca en un 50 por ciento, a causa de la diarrea en un 40 por ciento y de la mortalidad en general en un 30 por ciento.
Por eso, nuevamente este año, en convenio con la SDS y el Hospital Pablo VI de Bosa, el Colegio se vinculó a la suplementación con micronutrientes para los niños y niñas de Educación Inicial, ciclo 1 y 2 y jóvenes de grado 6 y 7 con una cobertura de 900 estudiantes.
Fases de la suplementación
Este proceso se logra mediante el desarrollo de tres fases:
- Capacitación a los padres y docentes sobre la importancia de la suplementación en la población escolar.
- Valoración médica y desparasitación de la población a atender.
- Suplementación: se inició con la primera toma de sulfato ferroso en el mes de mayo y continuará en octubre con la segunda.
Prácticas claves durante la suplementación
Como mínimo media hora antes y media hora después de la toma del sulfato ferroso, evitar consumir alimentos enemigos del hierro como gaseosa, leche, queso, yogurt o kumis.
- Consumir guayaba, papaya, curuba, tomate de árbol, mango, naranja, y fresa, frutas ricas en vitamina C, que es la mejor amiga del hierro.
- Cepillar los dientes, después de consumir el sulfato y así evitar que se manchen.
- Consumir carnes rojas, vísceras (hígado, pajarilla), lentejas y frijoles, los cuales son fuente de hierro.