Gracias, amigos
Los estudiantes ofrecieron un homenaje de agradecimiento a los empleados del colegio
Servir un almuerzo, desbloquearnos el computador, protegernos de los malos, abrirnos la puerta, limpiar lo que ensuciamos. Oficios que a veces pasan desapercibidos, como si los hiciera la mano invisible. Pero los hacen manos reales, de carne y hueso: las manos de Blanquita, de Flor, de John, de Héctor, de muchos otros. Son los empleados de servicios generales, de la cocina, de vigilancia. Los estudiantes, conscientes de que son esenciales para su bienestar, por segundo año les ofrecieron un homenaje de agradecimiento.
Ver fotografías