Leer y ver fotografías (+)
Por FERNANDO CHAVES VALBUENA
Editor Web Asochicalá
Uno de principales ajustes, pactados entre la comunidad educativa del Colegio y la administración del Restaurante Escolar, es el aumento del tamaño de las porciones, especialmente de carnes, para los estudiantes de los grados noveno, décimo y once. Otra decisión importante fue la sustitución de la poco popular pasta con pollo por espaguetis a la bolognesa, decisión que se dejará en firme dependiendo de la acogida que tenga el nuevo plato, servido por primera vez el 21 de abril, en principio exitosamente. Un tercer cambio se refiere a la sustitución de la materia prima con la que se venían haciendo los jugos por pulpa natural, a la vez que se ofrecerán en adelante una fruta diferente cada día, con independencia de que estén o no en cosecha. Además, se puso en revisión la preparación de la carne de cerdo y se acordó introducir cuatro salsas distintas en el menú semanal.
Igualmente se acordó la instalación de dispensadores de agua pura, se garantizó el suministro de servilletas a todos y cada uno de los estudiantes, la temperatura adecuada de los alimentos y la oportuna salida de servicio de loza y vasos en estado deficiente. Finalmente se acordó exhibir a diario un plato de muestra, para que los estudiantes puedan verificar los componentes y las porciones del almuerzo. Acerca del refrigerio se acordó disminuir la cantidad de calorías y estudiar la posibilidad de dar más yogur con cereal, por su alta aceptación.
De acuerdo con el delegado de los estudiantes en el Consejo Directivo, Carlos Gutiérrez, el servicio ha mejorado y todos los acuerdos se están cumpliendo, excepto el de las cuatro salsas, al parecer por una confusión sobre este compromiso. Muchos estudiantes consultados por este medio confirmaron la mejora del servicio.
Paralelamente, los estudiantes de décimo en Servicio Social están apoyando a los docentes en el acompañamiento en el comedor, especialmente para evitar que sus compañeros saquen alimentos del comedor, los boten a la basura, se vayan sin comer o hagan desorden en las filas y en las mesas.
Un proceso concertado
Según la Coordinadora Administrativa del Colegio, Patricia Paipa, los acuerdos introducidos buscan dar respuesta a las opiniones que venían formulando algunos estudiantes y padres y madres de familia, recogidas tanto en la encuesta semanal de satisfacción como en la encuesta anual realizada por Opinometer. El tema también fue discutido en las asambleas Anuales de Asochicalá y el Consejo de Padres.
A partir de estas inquietudes el Colegio creó espacios de encuentro entre la comunidad educativa y los funcionarios directivos de la sección de Restaurantes Escolares, de la División de Recreación y Turismo de Colsubsidio, que es la encargada de prestar el servicio de alimentación en el Colegio.
“Primero, Patricia Paipa nos pidió ayuda a quienes formamos parte del Consejo Estudiantil para llenar en todos los cursos unas encuestas sobre el restaurante. Nosotros las diligenciamos y las llevamos”, recuerda Carlos Gutiérrez. Luego de eso, el rector Wilmar Chinchilla y la coordinadora Patricia Paipa se reunieron con los estudiantes y discutieron las inquietudes halladas en las encuestas.
Un aspecto en el cual coinciden representantes de los diferentes estamentos del Gobierno escolar es en que algunas de las quejas, atribuidas un mal servicio, se originan en el deseo no siempre posible de armonizar el menú del colegio y su cantidad con hábitos alimenticios de los hogares. Por eso, el restaurante cuenta con la asesoría permanente de una nutricionista y el colegio realiza seguimiento de talla y peso a los estudiantes.
El 23 de marzo visitaron las instalaciones del colegio Dora Cristina Gómez, Jefe de la División de Recreación y Turismo de Colsubsidio; Claudia Patricia Tunjano, Jefe de la Sección de Restaurantes Escolares y María Isabel Méndez, encargada del aseguramiento de la calidad en los restaurantes de los colegios. Ellas participaron primero en una reunión con el Consejo Académico del Colegio, en el cual se les presentaron las inquietudes existentes, que luego fueron corroboradas en un conversatorio al que asistieron los representantes de todos los cursos y en el que llevaron la voz el delgado en del Consejo Directivo Carlos Gutiérrez y el personero Daniel Córdoba. “Tuvimos la oportunidad de hablar libremente con los encargados del restaurante y ellos estuvieron muy abiertos a realizar los cambios que solicitamos”, afirma Carlos Gutiérrez.
“Se evaluaron la calidad de los alimentos, la temperatura, la variedad del menú, la presentación, el sabor, la amabilidad en la atención, el cumplimiento de los horarios, la limpieza y el estado de las bandejas, la loza y los cubiertos”, relata la coordinadora administrativa Patricia Paipa.
De allí salieron los acuerdos que empezaron a ser puestos en práctica tras el receso de semana santa y que de seguro contribuirán al bienestar de nuestros estudiantes. “Todos estamos comprometidos en un proceso de mejoramiento continuo del servicio, porque el interés primordial es la satisfacción y el bienestar de los estudiantes”, afirma la coordinadora Patricia Paipa.
